Los hermanos Kitzia Alejandra, Jesús Alejandro y Jese Isaac Bernal Quiñones, el pasado 20 de marzo conquistaron la cima de la montaña conocida como "La mujer dormida", del volcán Iztaccíhuatl, en un recorrido demandante que presentó una duración de más de 15 horas.
Kitzia se ha desempeñado en la gimnasia y en el atletismo duranguense, mientras que sus hermanos brillan constantemente dentro de la disciplina del futbol soccer, ellos ahora, dejaron estas actividades atrás para surcar las faldas de la montaña y orgullosamente, arribar a la cima del Iztaccíhuatl.
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Fueron 5215 metros sobre el nivel del mar que tuvieron que superar los hermanos para alcanzar la cima, el ascenso que inició el 20 de marzo a la 1 de la mañana y se desarrolló mediante la ruta de Los Potrillos, mientras que descendieron por la ruta conocida como Ayoloco, alcanzando la travesía una duración de 15 horas, todo esto bajo la supervisión del guía Enrique Jiménez Soriano.
Un recorrido lleno de emociones
El recorrido inició con mucha motivación, aunque fue difícil la desmañanada, conforme avanzaban en la zona de Los Portillos las emociones comenzaban a florecer, ya que al arranque se enfrenta a la baja temperatura y los estragos que genera los cambios de altura.
Durante el recorrido a la cima se encontraron con varios montañistas que se negaban a continuar y cedían ante el cansancio y la presión, unos agotados y otros con el mal de montaña, la cual se caracteriza por adormecer a las personas, mareos y náuseas, además de dolor de cabeza, dichos síntomas aparecen con frecuencia cuando se superan los 4000 metros de altura.
Los menores siempre fueron acompañados por adultos, a quienes también les tocó alentarlos y animarlos, ya que fue un ascenso y descenso complicado, pues también se enfrentaron a la caída de nieve en el momento del descenso.
"Tuve miedo cuando la neblina no permitía que viera el camino"
Tras su aventura, los protagonistas de esta historia platicaron en exclusiva con El Sol de Durango:
"Es mi segunda cumbre y para ser sincera esta última me costó mucho, fueron 5215 msnm., llenos de terreno inclinado lo que me provocaba fuerte acidez en las pantorrillas, muchas veces repetí que estaba cansada pero siempre hubo personas que me animaban y alentaban a seguir caminando", señaló Kitzia.
Además dijo que tuvo momentos de mucha alegría cuando se ponía a jugar con la nieve, además que sintió miedo cuando la neblina no permitía que viera el camino. Del enojo pasó a la satisfacción cuando piso la cima.
Jesús Alejandro fue una experiencia de vida, ya que nunca pensó que el caminar hasta la cima fuera tan complicado y difícil, "mi condición física me permitió siempre permanecer en la punta del grupo junto a mis hermanos, pero hubo momentos en que se piensa que ya no puedes seguir caminando".
El llegar a la cumbre fue una meta que se fijó desde que salió y tras 9 horas de camino lo logró.
Para Jesé Isaac fue su primera vez el escalar una alta montaña y ha sido una experiencia que disfrutó y recuerda con mucha alegría.
"Hubo instantes de angustia y hasta de miedo, ya que en el camino nos encontramos a muchos montañistas, pero nunca vi niños ni jóvenes, además nos encontramos en repetidas ocasiones varias personas que desisten de la cima porque se encontraban mareados, con taquicardias y dolores de cabeza"
El joven en algún momento pensó que le sucedería lo mismo, "pero solo me concentré en caminar y seguir avanzando, cuando llegué a la cima sentí que por primera vez me encontraba en un lugar al que pocos pueden llegar y al que pocos deciden enfrentar".
La mujer yaciente cubierta de un manto blanco, fue superada y la travesía quedó enmarcada en el anecdotario, pues no hay registro alguno sobre una niña de 12 años de edad que haya conquistado la cima y todo indica, que Kitzia es la primera en ese rango, sin olvidar, que tampoco se tiene dato alguno sobre duranguenses menores de edad en superar este reto y Jesús Alejandro y Jesé Isaac de 17 años y 15 años de edad respectivamente, lo han hecho.