Ucrania y Rusia producen el 30% del trigo que se vende a nivel mundial, así como el 20% del maíz y el 51% de girasol, de ahí que inevitablemente habrá un incremento de estos productos sobre todo de aquellos que son básicos para la dieta del mexicano, según información proporcionada por el vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio en Durango (Canaco), Arnoldo Gutiérrez Nevárez, quien puntualizó que al vivir en una economía globalizada ya comienza a repercutir en los gastos de las familias.
Aunque por ahora no tienen un pronóstico confiable, pues los precios sufren variaciones constantes, los precios del trigo y el maíz se pueden incluso duplicar en estos momentos, de acuerdo cómo se mueva el conflicto bélico entre aquellos países, “eso nos va a traer una inflación de al menos el primer semestre de este año”, aunado a la que ya se tenía con anterioridad causada por la pandemia y el cierre de actividades económicas para frenar los contagios.
Explicó que en el caso del trigo, sus costos se han incrementado hasta en un 35%, mismo que se viene arrastrando incluso desde el año pasado, mientras que en el caso del maíz, este ha aumentado en cerca de un 20%.
Si bien México produce ambos productos, no es autosuficiente para el de maíz por ejemplo, del que actualmente se llega a importar entre un 40 y 50%, desde los Estados Unidos, “no somos un país agrícola, a diferencia de lo que muchos piensan, entonces esto nos viene a afectar duramente, esperemos que haya arreglos y con base en esto se disminuya la escalada de precios”, comentó.
Aunado a ello los precios de la gasolina han comenzado a subir por cuestiones relativamente normales, esto debido al aumento en el precio del petróleo y se podría llegar a un costo en el que el gobierno deberá subsidiar o bien lo carga directamente al consumidor que finalmente provocará la escalada de precios en todos los alimentos.